2/12/09

La primera decepción

Aprovechando que 2009 toca a su fin, y antes de que empiecen a brotar las listas de lo mejor del año, voy a dedicar las próximas entradas a aquellos cómics que más me han decepcionado durante estos últimos doce meses. Aquellos tebeos en los que puse ganas, y que no me han respondido como esperaba. Todo muy personal, y muy feo.
Para abrir boca dedicaré unas pocas líneas al libro de Posy Simmonds Tamara Drewe. Simmonds es una respetada ilustradora británica, colaboradora del diario The Guardian desde 1972, y autora de exitosos libros infantiles. Hacia finales de la década de los noventa se hizo un hueco en el panorama del cómic con la publicación por entregas de Gemma Bovery -adaptación libre de Madame Bovary- en las páginas de ese mismo periódico. Tras aquel provechoso experimento repitió experiencia con Tamara Drewe, versión también de un clásico literario (en esta ocasión de la obra de Thomas Hardy, publicada en 1874, Lejos del mundanal ruido), presentada nuevamente por capítulos.

Pese al título de la obra, Tamara Drewe es una historia coral, donde el peso del protagonismo está repartido entre varios personajes, todos muy bien retratados, perfilados y presentados. Desde un buen principio vamos a conocer las interioridades de todos ellos, o al menos todo lo que necesitamos saber para pasar al desarrollo propiamente dicho del argumento. Los detalles que faltan los averiguaremos de primera mano, poco a poco, gracias a las diferentes intervenciones de cada uno de los actores. No se nos escapará nada, no se nos ocultará nada, todo bien evidente, bien clarito y bien masticado. No hay elipsis, no hay juegos, no se busca la implicación del lector, ni se le exige nada que no sea dejarse llevar y escuchar los relatos personales que irán complementándose hasta dar forma al puzzle.

Además, y si eso no fuera suficiente, también importa mucho el cómo se nos cuenta todo eso. Hay extractos de diarios personales, de cartas, columnas de periódico, correos electrónicos, textos y más textos. Recursos que se han calificado de originales, pero que yo veo más bien como una incapacidad de la autora para narrar utilizando sólo las herramienta puras de la historieta. Creo en la mezcla, en la experimentación, sin embargo aquí no hay riesgo, hay conformismo, soluciones rápidas y poco atrevidas. En muchas páginas los dibujos, pulcros, límpidos (que me recuerdan horrores a los que ilustraban mis libros de la asignatura de inglés en el instituto), nos relatan exactamente lo mismo que los tres párrafos de texto a los que acompañan, entorpeciendo la lectura, haciéndola más farragosa. Demasiado perfecto, como la rinoplastia de Tamara Drewe.


23/9/09

La jugada polémica

Primero hay que leer el artículo de Vicente Molina Foix reproducido en Es muy de cómic. Y después, y si tienen mucho tiempo libre, se pueden pasar por aquí.

18/9/09

Qué tiempos aquellos

Sí, es él. Don Francisco Ibáñez tal como era en 1956. Lo he visto aquí.

Veinte años no es nada


Entre 1991 y 1992 Planeta De Agostini editó algunas de las colecciones de la desaparecida editorial norteamericana Eclipse, sello creado al alimón por Cat Yronwood y Dean Mullaney. Entre los títulos elegidos destacaba, además del estupendo Miracleman, la serie de Scout McCloud Zot!, una historieta a medio camino entre los superhéroes y la ciencia ficción, por situarla en algún lado. Esa nueva línea que pretendía diversificar el plan editorial de Planeta más allá de Marvel, fue aprovechada por Antonio Martín, que por aquel entonces era el director editorial de la casa, para debutar como columnista. Así desde el primer número de Zot!, los correos de los lectores se vieron acompañados por una breve columna mensual titulada “Desde la penumbra”, en la que Martín trataba de dar su visión acerca del panorama editorial español. Leer hoy, diecisiete años después, aquellos artículos nos demuestra un hecho incontestable, estamos en un momento muy dulce para los tebeos en España. Por poner un ejemplo bien elocuente, Martín se lamentaba, en uno de tantas columnas, de los problemas que tenían editoriales como Norma o Toutain para seguir adelante con algunas de sus cabeceras, y se despedía de la recién fallecida CIMOC asegurando que era la mejor revista que se había publicado nunca.

No es que ahora se den mejores condiciones para sacar a la calle nuevas revistas de historieta, precisamente, pero sí que la variedad de títulos, de géneros, de editoriales y de personajes es incomparable con la situación a principios de los años 90. De hecho la propia serie de Zot! en castellano se clausuraba en el número diez (julio de 1992), cerrando la etapa que McCloud había sacado originalmente en color. En esa décima entrega de “Desde la penumbra” Martín decía: “Con este número 10 acaba la primera saga de las aventuras de Zot, publicadas en los USA en color. Coronar esta etapa ha supuesto un arduo trabajo (a partir del nº 4 dejaron de llegarnos los materiales de reproducción de color) y hemos debido resolver muchos problemas gracias a las buenas artes de Montserrat Serra y de Pere Olivé, bajo supervisión americana, para poder ofrecer a los lectores Forum una edición igual a la original. ¡Uf! A partir de este momento, la segunda saga de Zot se publicó en los USA en blanco y negro… pero esa es otra historia, que por el momento no veremos aquí”.
Tenía razón Martín, pues hasta este año, 2009, aquellos que estamos peleados con el inglés, no habíamos tenido ocasión de leer el resto de las aventuras de Zot!, diecisieta años de espera, como digo, y ¿ha valido la pena? Evidentemente habría tenido más sentido conocer el trabajo de McCloud en su contexto, en el momento en el que el llamado cómic independiente empezaba a asentarse en el estrecho cacho de mercado que le dejaban entre Marvel y DC, sin embargo estas páginas no parecen haber envejecido nada mal. Estamos hablando de un material que empezó a serializarse en 1987, y que concluyó con el número 36, en 1991, o sea que cuando Planeta tradujo los primeros números, en Estados Unidos McCloud había dado por finalizada su aventura con Zot. Además, hacia tiempo que no habian sido reeditadas en inglés hasta la aparición de la gruesa compilación de Harper Collins, de la que ha partido la actual edición de Astiberri. Bueno, vale, pero ¿ha valido la pena?

23/4/09

El país de los tebeos

Esta foto de arriba ilustraba hace unas cuantas horas el especial que El País había preparado en su web sobre el día del libro. Ahora ya he llegado tarde para enlazarlo, pero es bonito que hayan elegido un rincón con tebeos de la editorial Mondadori (yo al menos reconozco uno de Juanjo Saez y otro de Miguel Brieva).

8/4/09

Luis Durán ante la puerta oscura


Son numerosos los tebeos que incluyen en alguna de sus páginas citas literarias, refranes, dichos populares, o extractos de discursos de algún personaje ilustre o, al menos, conocido. Lo que no había visto nunca es lo contrario: un libro que incluyera entre sus prolegómenos un texto sacado de un cómic. Es el caso de la novela de terror El mal, segunda parte de la saga de David Lozano La puerta oscura. En la plana novena, y justo después de las dedicatorias, podemos leer una frase extraída de El martín pescador de Luis Durán. Y a mi me ha llamado la atención.

17/3/09

Sobre Puigmiquel y Salvador Vázquez de Parga con retraso

Con mucho retraso, añadiría. Porque Ángel Puigmiquel, gran historietista, colaborador habitual de la revista Chicos, falleció el pasado dia 20, y Salvador Vázquez de Parga, historiador y teórico de la historieta española, autor de libros como Los cómics del franquismo (1980) o Los tebeos de aventuras en 200 portadas (1990), lo hizo el 22.
En otros ámbitos, en otras latitudes, el deceso de figuras de esta talla merecería mayor atención (y no sólo un breve obituario en El País). El primero por ser uno de los pocos representantes de la historieta española de la primera posguerra que todavía nos quedaban. Puigmiquel, nacido en 1922, inició su andadura en 1941, y dió vida, entre otros personajes, a los populares Pepe Carter y Coco. Pero para saber más, os dejo con un texto, precisamente, de Vázquez de Parga, y otro de Antonio Lara recuperado por Ricardo Vigueras.



El segundo por formar parte de esa generación de escritores (Martín, Gasca, Coma , Gubern, Cuadrado) que impulsaron la consideración artística e intelectual de los tebeos allá por los setenta, y de la que los que hoy firman blogs, páginas y libros sobre cómics somos en cierto modo herederos.

Y por muchas más razones.

12/2/09

Primeras razones para volver en mayo a Barcelona

Hace algunos años el Salón de Barcelona se celebraba siempre el primer fin de semana de mayo. Después ha ido retrasándose y adelantándose -entre abril y junio-, pero este año vuelve al mes primaveral por excelencia, aunque ahora sea a finales. Pero bueno, si el sol y el previsible buen tiempo no es razón suficiente para visitar Barcelona esos días voy a daros una más:


No, ya sé que no es muy guapo, la verdad. Pero dibuja de maravilla.

11/2/09

Mi primera entrada de 2009



Mucho tiempo sin pasar por aquí. Demasiado. Y las cosas se van acumulando. Hay mucho de lo que hablar pero poco tiempo para hacerlo. A ver... la última edición del Festival de Angulema, la colección de clásicos Bruguera de RBA, el fallo de los premios convocados por Sins Entido y Planeta De Agostini, o el 80 aniversario de Tintín, que cada cual ha celebrado a su manera (unos sacándole del armario, otros disfrazándose de él en una triste maniobra de homenaje, aunque alguno hay que se ha comportado como toca). También ha habido malas noticias, como el cierre definitivo de Con C de arte, uno de los mejores blogs sobre tebeos que se podía leer en castellano, la polémica sobre el futuro de Astérix (siempre es triste que los miembros de una familia se peleen ¿no?, y más si es por pasta), o el fallecimiento de Claude Moliterni.
Prometo no tardar tanto en aparecer por aquí.

18/12/08

Si pudiera ir a una exposición...

Iría a esta.


Está comisariada por Antonio Martín, y, además, en el enlace, se puede descargar un bonito archivo en pdf con unas cuantas portadas de muestra de revistas como Yumbo, Pulgarcito o Aventurero.

10/12/08

Roberto Segura

Reconozco que este cuaderno es un tanto curioso, y un punto caótico. Se nutre de comentarios sobre tebeos, es cierto, pero cada uno de ellos posee una naturaleza y encierra unos propósitos distintos. No es una página de actualidad -más que nada porque las noticias cuando se analizan se hace con retraso, y siempre a partir de información extraída de otras fuentes, nunca fruto de una exclusiva-, y tampoco puede ser entendida como una página de reseñas, pues las lecturas aquí tratadas no son tampoco novedades calentitas, y las entradas editadas se limitan a responder a la cuestión de si me han gustado o no, nada más.


Sin embargo hay noticias que es obligado comentar, sean o no del día. Hace un rato me he enterado, via La cárcel de papel, del fallecimiento de Roberto Segura, del que ya se han hecho eco también en Tebeosfera. Hace poco hablábamos del centenario del nacimiento de Josep Escobar, y decía yo que éste e Ibáñez eran los pilares de las publicaciones Bruguera que yo leía, pero que en casa preferíamos otras firmas, como la del propio Segura, sin ir más lejos. Y las razones eran muchas.
Las chicas guapas de Segura, tanto la señora de Alcorcón, como la novia de Rigoberto Picaporte, como Lily, o como las chicas de La Panda (Margie y Lupita) eran las más guapas de todas cuantas podíamos encontrar en las páginas de esas revistas. Era una belleza real, palpable, nada de exageraciones tipo Vázquez o Raf, féminas demasiado estilizadas, irreales. Además, al lado de sus ridículos partenaires todavía destacaban más.

Las viñetas de Segura eran puro dinamismo, eran pura diversión. Las persecuciones antológicas. Y cuando se empeñaba en que alguno de sus personajes hiciera el ridículo (siempre como consecuencia de patéticas aspiraciones sociales de tres al cuarto), lo lograba con creces.
Era bueno Segura, muy bueno. Cualquier día de estos, si la SGAE me lo permite escaneo algunas de sus mejores páginas y lo hablamos. De momento lo mejor que podemos hacer es leerle, y para aquellos que no sepan de qué les estoy hablando, pueden empezar por aqui.

4/12/08

Foto a foto

Fue noticia hace una semana, más o menos: la revista Life hacia accesible su archivo fotográfico a traves de Google. Concretamente aqui se puede consultar un extensísimo repertorio de instantáneas desde la década de 1860 hasta la actualidad. Como el vicio es el vicio, no he podido evitar buscar algunas relacionadas con la historieta. Y se encuentran cosas muy curiosas, desde un extenso reportaje a las sesiones de control del Congreso a las revistas de cómics en los años cincuenta hasta retratos de algunos ilustradores ilustres como este de Chester Gould en el jardín de su casa, junto al cementerio de víctimas de Dick Tracy, o este otro de Walt Kelly fumándose un habano.



Pero más curiosa es esta portada de la propia revista que data del 14 de marzo de 1988, cuando se cumplian cincuenta años del nacimiento de Superman. Su autor, un artista "hot" del momento: John Byrne.

20/11/08

Se busca... la provocación


Cuando reseño algún cómic, e intento explicar qué es lo que me gusta y qué es lo que no me gusta del mismo, procuro no desvelar demasiado acerca de su trama. En ocasiones es complicado no hacerlo pues las virtudes y los defectos se esconden también en el desarrollo del argumento. Hoy no va a ser el caso, hoy tenía previsto hablar de Wanted (Se busca), de Mark Millar y J. G. Jones, el tebeo que supuestamente ha inspirado una de las últimas películas de Angelina Jolie y Morgan Freeman, así que si no lo has leído tal vez no te convendría seguir leyendo.

En principio no tenia demasiado interés por dicho cómic, entre otras cosas por la mala pinta del trailer promocional de la película, precisamente, pero un conocido me habló bastante bien de él, y me lo vendió como una obra radical y transgresora. Una vez finiquitadas las ciento-y-pico páginas (extras incluidos) he de reconocer que los gustos de ese conocido distan bastante de los mios. ¿Transgresora? Yo entiendo como transgresora una obra que se sale de los límites que se suelen aplicar a las obras de género, entiendo que va más allá de manera justificada, porque la historia así lo exige, porque la evolución de los personajes obliga a la historia a virar de forma radical. Por lo visto, este conocido mio no lo ve igual, para él transgredir quiere decir soltar tacos sin ton ni son, salpicar de sangre viñeta sí y viñeta también, presentar a personajes "radicales" como un ser hecho de mierda u otro dominado literalmente por su lenguaraz entrepierna. Una sarta de tonterias que desvirtúa lo que podría haber sido una buena historia. De hecho, y aqui estoy de acuerdo con lo que dijo en su dia Álvaro Pons, el punto de partida, ese mundo sin superhéroes, derrotados definitivamente por sus archienemigos, que han pasado a controlar el cotarro, me pareció una excelente idea.
¿Es más adulto un cómic porque se utilice más veces la palabra "puta"? Tal vez si hubiera descubierto Wanted por mi mismo, sin recomendaciones de por medio, habría disfrutado más de su lectura.

19/11/08

La noticia del dia (de ayer)

Sí, exacto, vamos a hablar del Premio Nacional de Historieta. Como ya sabrá todo el mundo el galardón ha recaido en Arrugas, obra del valenciano Paco Roca editada por Astiberri en 2007. Ya el día anterior, el lunes, la agencia EFE hablaba de los tres favoritos a recibir tal distinción en su segundo año, uno era Roca, obviamente, y los otros dos Miguel Gallardo (Maria y yo) y Carlos Giménez (36-39: Malos tiempos). Al final, y según las noticias aparecidas ayer, se coló de rondón Alfons López y su particular homenaje a La familia Ulises.


Arrugas consigue así el que puede ser el máximo galardón que existe en España para una historieta. Un premio más para un tebeo que obtuvo en su momento dos estatuillas en el Saló de Barcelona, amén del Premio de la Crítica, y el reciente reconocimiento obtenido en Lucca. Se puede decir, pues, que Roca ha conseguido la unanimidad de los jurados y los votantes, ya que en las famosas listas de lo mejor de 2007 (me vienen a la cabeza la de Entrecomics, o la de La cárcel de papel), también estaba bien colocado.
Arrugas es un buen tebeo, no hay duda. Aborda un tema espinoso con tacto, sensibilidad y mesura. No abusa del drama, es cierto, y se basa, según declaraciones del propio autor, en vivencias de enfermos reales. Sin embargo, algo falla. El discurso es demasiado anecdótico, se apoya en exceso en momentos concretos, en hechos concretos (algunos demasiado increíbles, o fuera de lugar, como el famoso episodio de la escapada en coche), buscando mostrar, de ese modo, la evolución de la enfermedad en el protagonista. Un personaje éste un tanto plano, de quién conocemos bien poco, demasiado poco como para cogerle cariño, y que se ve rodeado de estereotipos (el deportista, el sinvergüenza simpático, la abuela que se niega a reconocer que no recibe visitas).


En el supuesto que yo hubiera formadoparte del jurado (algo que no pasará jamás, no os preocupéis) mi voto habría sido para María y yo. Teniendo en cuenta que narra también una experiencia vital con una persona discapacitada (en este caso una niña autista), el trabajo de Gallardo se presenta, en cambio, de un modo totalmente original, rompedor estética y narrativamente. Se inicia el relato a partir de unas vacaciones del propio Gallardo con su hija de doce años, María, y a renglón seguido toma ese punto de partida para explicarnos con profusión de detalles, con una implicación sentimental mucho más fuerte, el particular mundo de la niña.

Lo que sí que queda claro, con el fallo de dicho premio, es que Astiberri es la mejor editorial que existe actualmente en el panorama nacional, no hay más que echarle un vistazo a su catálogo para darse cuenta de lo que digo. No es casualidad que ambas obras, la de Roca y la de Gallardo, hayan aparecido bajo este sello, como lo han hecho las de Rubín, Alberto Vázquez, Alfonso Zapico, Mauro Entrialgo, o Ramón Boldú. Por no hablar de Trondheim, Peeters, Jason, Kuper, Delisle, o Katchor.

4/11/08

Solís en el laberinto de Las Hurdes

En la edición madrileña de Mondosonoro de este mes podéis leer un breve artículo sobre Fermín Solis y su nueva obra: Buñuel en el laberinto de las tortugas. Aquí, además, os reproduzco la entrevista íntegra.


Gually: El hecho de que este nuevo trabajo aparezca justo cuando se cumplen veinticinco años de la muerte de Luis Buñuel ¿Es casualidad? La obra, además, está editada (primorosamente) por una editorial institucional, ¿podemos entender que se trata de un encargo?, ¿cómo nació el proyecto?

Fermín Solis: Pues sí, todo es fruto de la casualidad. Igual que la película, que se hizo gracias al azar de un boleto de lotería premiado, este libro tiene un par de golpes de suerte a sus espaldas. Tengo que aclarar que no se trata de un encargo, yo estaba escribiendo el guión de mi nuevo tebeo y quería hacer algo un poco más profundo, cambiar de registro tanto en el guión como en el dibujo. Viajé por las Hurdes buscando una historia que contar. Las Hurdes están a menos de dos horas de viaje de donde vivo y yo nunca había visitado aquella región, pensé que tal vez podría encontrar una buena histora inspirada en aquel lugar, y fue allí cuando surgió el tema de Buñuel y la película que hizo en 1933. El libro iba a editarlo una conocida editorial de comics, ya estaban preparando hasta el contrato, pero un día al ir a buscar documentación a la Filmoteca de Extremadura, el director de ésta ojeó el proyecto y me comentó que en 2008 se cumplían 75 años del rodaje de la película "Las Hurdes tierra sin pan" y 25 años de la muerte de Buñuel. Se encaprichó con el proyecto y me dijo que la Filmoteca editaba el libro y que me subvencionaba todo el trabajo la Junta de Extremadura, con la condición de que el libro lo sacara una editorial extremeña. Yo acepté pero también puse una condición, total libertad para hablar de Buñuel y las Hurdes. La coincidencia de fechas fue el primer golpe de suerte, el segundo fue que el director del Centro de Documentación de las Hurdes buscaba un dibujante para plasmar en viñetas algunos fotogramas de la película, al hablarle del libro que estaba haciendo quedó encantando y también participó en el proyecto. A mí el hecho de que un hurdano como José Pedro Domínguez haya estado implicado en el proceso y que esté contento con el resultado final del libro es un honor.




G: Imagino que el proceso de documentación habrá sido exhaustivo, largo, e incluso tedioso en determinados momentos. ¿Cómo procediste?, ¿cual fue tu método de trabajo?


FS: A mí no me resultó nada tedioso, es más me ha gustado tanto que no descarto continuar haciendo tebeos que precisen documentación, he aprendido cantidad de cosas del París de los años 30, de la Segunda República, del mismo Buñuel… Hay muchos detalles en el libro y guiños a los conocedores del peculiar mundo de Buñuel y su obra. Como dices ha sido un trabajo exhaustivo y minucioso. Busqué documentación en muchos sitios y hablé con mucha gente que había escrito sobre Buñuel o Las Hurdes. Procuraba alternar la escritura del guión con el dibujo o hacía pequeños story boards y luego los pasaba a limpio. Soy incapaz de escribir todo el guión detalladamente de principio a fin, aunque tenía claros cuales iban a ser los tres bloques principales de la obra desde el principio.



G: La complejidad de Buñuel como artista y su prestigio ¿no te asustó? ¿cuáles son las principales diferencias entre trabajar con personajes totalmente ficticios –creados por ti-, a hacerlo con personajes reales, con toda su biografía a rastras?


FS: No me asustó porque para mí Buñuel y su obra eran completos desconocidos, si tuviese que empezar ahora mismo con todo lo que sé sobre Buñuel me daría pánico, no sabría cómo plasmar una personalidad tan compleja y contradictoria. Desde el primer momento pensé en Buñuel como un personaje ficticio, como si fuese cualquier otro de mis personajes y lo mismo hice con Ramón Acín y con los otros miembros del rodaje (de los que por cierto apenas existen datos biográficos) Lo que hacía era que les iba dando rasgos de su biografía a su personalidad. Hace poco he leído Louis Riel y Chester Brown debió hacer algo parecido, crear un personaje basándose en un montón de datos biográficos.


G: Tu estilo de dibujo para Buñuel en el laberinto de las tortugas es bien diferente a tus tebeos inmediatamente anteriores (Las pelusas de mi ombligo o Lunas de papel). Así lo requería la historia ¿no? Un trazo más fino, más elegante, más cuidado, menos espontáneo ¿estas de acuerdo?

FS: Tuve que adaptar el dibujo a la historia que iba a contar, necesitaba dibujar personajes más realistas, cosa que me resulta bastante difícil, además tenía que dibujar París en los años 30, eso precisaba muchísima documentación y el paisaje hurdano, las alquerías, cabras, burros… El rostro de Buñuel sufre una evolución desde las primeras viñetas a las últimas. Esa asimetría suya… De nuevo he trabajado en un formato grande que permite hacer un dibujo más detallado, aunque hasta que di con el estilo que buscaba empecé el tebeo como 3 ó 4 veces, de hecho tengo toda la parte de París dibujada en otro estilo, con plumilla y aguada, pero al final lo descarté y volví a empezar con el estilo que se ve en el libro.

G: Las buenas críticas supongo que siempre sientan bien, y este libro en concreto ha sido muy bien acogido. ¿Estamos más predispuestos los críticos/teóricos/periodistas a elogiar un cómic con un argumento dramático que a una comedia? ¿entiendes que se ha prestado mayor atención a Buñuel en el laberinto de las tortugas que a tus otros cómics?

FS: Uno de los mayores elogios que he recibido por el libro ha sido un correo que me envió Max al que le encantó el libro. Él hasta ahora (creo) no se había fijado demasiado en mi obra. Algo así ha sucedido con la crítica. Se ha prestado mayor atención a este libro, pero por otra parte es algo lógico, por un lado los lectores y críticos que siguen mi obra desde el principio estaban esperando algo así, un paso adelante, una obra más madura. Por otro lado otros medios como la prensa o la televisión que ahora hablan de lo tebeos porque está de moda, han visto en el libro algo atractivo, el formato, está bien editado, Buñuel sigue siendo una figura muy importante… Si ha salido una reseña hasta en Esquire. Respecto a si los críticos elogian más una obra con argumento dramático, creo que en la mayoría de las ocasiones así es.

29/10/08

1908 - 1958

¿Hay alguien ahi? No sé muy bien si todo lo que aquí expongo lo lee alguien, aparte de mí, claro. Al no ser un blog comiquero centrado en las novedades ni en las noticias pues aporta más bien poco, viene a ser un rinconcito donde hablo (casi) solo. En fin, eso no impedirá que siga escribiendo sobre tebeos siempre que me venga en gana, y si el resultado es o no interesante pues que lo juzguen los demás.

Los lectores de historietas no podemos obviar que detrás de nuestro vicio, nuestra afición, existe un componente nostálgico ciertamente importante. Y hoy, llevado por ese sentimiento, me asomo a mi tribuna para conmemorar dos aniversarios que merecen celebración pública, y también privada. El primero, el centenario del nacimiento de Josep Escobar, el popular responsable de Zipi y Zape, Carpanta o Petra, criada para todo. Escobar era, para mi, uno de los pilares de las revistas Bruguera que consumiamos en familia (el otro, como no, era Ibáñez). Eso no significa que fueran estos mis dos autores favoritos. De hecho Raf, Segura, Jan, Vázquez o Fresno (el de Benito Boniato) me gustaban bastante más. Sin embargo Escobar era una presencia constante en cualquier cabecera de la editorial. Reconozco que de entre sus creaciones prefería a los personajes menos populares, entre otras cosas porqué Carpanta y los hermanos Zapatilla (los hijos de Don Pantunflo, vamos) me sonaban reiterativos. El primero siempre hambriento, soñando con pollos y bocatas, y los segundos obsesionados con el futbol y con eludir el cuarto de los ratones. Con el tiempo, descubrí que tanto uno como los otros eran consecuencia lógica de la posguerra, y leyendo ejemplares antiguos de Pulgarcito conocí el verdadero carácter del universo de Escobar. También me ayudó, y mucho, el libro de Joan Manuel Soldevilla El pare de Carpanta i Zipi y Zape.

Se cumplen también ahora cincuenta años desde la primera aparición de Los pitufos, la obra maestra de Peyo. Sí, obra maestra, ni me he equivocado ni exagero. Obra maestra del tebeo juvenil, claro. Como Spirou y Fantasio, como Tintín, como Astérix. Junto con Las aventuras de Johan y Pirluit (magníficos El sortilegio de Malasombra o El anillo de los Castellac), los álbumes de Los Pitufos realizados por Peyo -dejemos de lado los producidos tras su fallecimiento-, son un ejemplo excelente del buen tebeo para menores. Son divertidos, entretenidos, trepidantes y críticos. A mí, en concreto hay uno que me alucina cada vez que lo releo. Es Pitufo verde y verde pitufo, o hasta donde puede llegar la estupidez de las personas. Y le tengo especial aprecio porque lo considero el mejor ensayo para entender el absurdo conflicto lingüístico que se vive, de vez en cuando, en Valencia a propósito del valenciano y el catalán.

23/10/08

Premiando

Bueno, faltan más o menos dos meses para que cerremos 2008, y como viene siendo habitual ya se empiezan a anunciar premios y nominaciones. A mediados de septiembre, por ejemplo, conocimos la lista de galardonados por "la crítica", entre ellos Toni Guiral, o Paco Roca y su Arrugas, un buen cómic, sin duda, pero cuya acumulación de galardones habla bien a las claras del déficit de la producción tebeística nacional.


Hace una semana, más o menos, también se hicieron públicos los ganadores de los premios Haxtur (¿cuantos de éstos tendrá ya José Luis García-López?), y ayer mismo supimos cuáles son las nominaciones para los premios Expocómic. Tras la selección del jurado les toca el turno ahora a los los aficionados que tendrán que elegir a sus favoritos en esta página. Yo ya he votado, y lo he tenido bastante claro, la verdad.
Como mejor obra nacional he optado por María y yo, aunque no he leído ni el trabajo de Max Vento ni la última entrega de Los Reyes Elfos. También he elegido a Gallardo como guionista a la espera de La cuenta atrás, pues -conociendo los títulos anteriores de Portela, sobre todo Impresiones de la isla- seguro que es más que interesante. De entre los dibujantes he seleccionado a Ibáñez, aunque aquí no lo tenia demasiado claro (Martín y Aja me han sorprendido agradablemente), y para autor revelación al ilustrador de la estupenda La tempestad, Javier Peinado. Por cierto ¿cómo no le han caído más nominaciones a este tebeo?¿Y qué hay de Café Budapest?¿Y de Buñuel en el laberinto de las tortugas?


Las categorías internacionales son arena de otro costal. Para empezar hecho en falta varias obras excelentes, empezando por Fun home, o Reyes disfrazados, y acabando por Mi mamá está en América y ha conocido a Buffalo Bill. De hecho la gran mayoría de guionistas y dibujantes pertenecen al mainstream superheroico, y exceptuando Lost girls y RG, lo mismo pasa con los títulos nominados. Cosas del jurado.

Por último, y tras votar por Adobo como fanzine -él único que he podido hojear-, he elegido Con C de arte como mejor web. Y lo he hecho pese a guiadelcomic.com y entrecomics.com, ambas magníficas. Y lo he hecho por entradas como ésta, o como ésta, o como ésta. Con C de arte es la web que me gustaría hacer a mi.

15/10/08

Ni señal ni ruido

Hace algunos años colaboré regularmente en la fenecida http://www.laguiadelcomic.com/, una interesante página web nacida a partir de la experiencia previa de la revista Volumen. Mi principal contribución era en la sección de reseñas, en la que debía valorar diferentes novedades editoriales, puntuándolas y exponiendo porqué las consideraba buenas lecturas, o porqué no. Pese al excelente modelo que suponían los escritos de algunos de mis compañeros de redacción, por denominarlos de alguna manera (gente como Luis J. Menéndez, Álvaro Pons, Alfons Moliné o Breixo Harguindey), no siempre me resultó fácil justificar el número de estrellitas (de cero a cinco, creo recordar) que le asignábamos a cada obra. Y no resultaba sencillo porque en ocasiones no sabía muy bien -y sigo sin saberlo- cómo expresar el motivo, o los motivos, por el que un cómic determinado me atraía o me repugnaba, me gustaba o me dejaba indiferente. ¿Es el dibujo?¿es el guión? Un buen crítico, y la palabra en sí no tiene nada de peyorativa, aceptémoslo ya de una vez, posee capacidad y conocimientos suficientes para explicar qué encuentra de positivo entre las páginas de un tebeo, dejándo de lado en la medida de lo posible sus filias y fobias personales.



Ayer mismo leí la última página de Señal y ruido, una de las primeras colaboraciones entre Gaiman y McKean. Con anterioridad, y pese a tratarse de obras posteriores cronológicamente, había disfrutado de su trabajo en Casos violentos, Mr. Punch o, por supuesto, Sandman, así que se puede decir que estaba predispuesto a que este nuevo título me gustara igualmente. Sin embargo la cosa no ha ido demasiado bien. Casi desde el principio me he sentido totalmente desconectado, como a cientos de kilómetros de lo que me estaban contando. Para empezar, la historieta previa incluida como extra no la entendí, no me enteré de nada, o de muy poco, y durante su lectura tuve la sensación de que las ilustraciones de McKean tenian poco que ver con los textos. No sucede lo mismo en el resto del libro, es cierto, ahí sí que fluye la colaboración entre ambos, aunque de manera un tanto irregular. Mientras que los monólogos del protagonista, y sus conversaciones telefónicas, es decir, su relación con el resto del elenco, me resultan interesantes (la aceptación de la enfermedad, la superación de la misma a través del trabajo creativo), no sucede lo mismo con el reiterativo guión cinematográfico que el propio personaje está escribiendo. Que si el Apocalipsis, que si el fin de la vida, que si el más allá, todo muy trascendental pero muy aburrido, muy evidente. En algún momento determinado me perdí y a partir de ahí el resto de la lectura fue cuesta abajo.
Bien, pues aquí quería llegar yo, a este punto. ¿Quién tiene la culpa de esa lectura fracasada -para entendernos-? ¿Yo, que no he sabido captar aquello que pretenden transmitirme los autores? ¿O Gaiman y McKean? Señal y ruido no está mal dibujado, ni tampoco mal escrito, parte de una idea que me interesa, que es suficientemente atractiva. ¿Dónde está el problema? Seguiremos pensando en ello.

10/9/08

El triste retorno

Bueno, pues ya estamos de vuelta. Ha sido mucho tiempo, cerca de dos meses sin acercarme por aquí, y cuando vuelvo me encuentro con dos importantes ausencias en esta blogosfera tebeística. Una la del compañero Sergio Morales, responsable de Tirafrutas, y la otra la de José A. Serrano, que venía dictando sus lecciones magistrales para los no iniciados en la web de 20 minutos. No sé como tomármelo, eran dos visitas casi diarias, eran dos blogs muy bien escritos, informados y entretenidos. No sé, una verdadera lástima. Un hueco difícil de llenar.